Tecnología y Negocios

Las normas que aplican para lograr excelencia de gestión de los activos

Infor examina la importancia de optimizar la gestión de los activos físicos

 Con el aire de incertidumbre económica general que se respira en el mundo, resulta vital que las organizaciones se pongan en forma para enfrentar todo tipo de problemas que puedan surgir, superando las ineficiencias siempre que sea posible. Una fuente potencial de ahorros eficiente es en la cada vez más importante área de gestión de activos físicos, con muchos negocios ya buscando como optimizar sus activos para maximizar el performance, lograr mayora ganancias de rentabilidad y brindar una ventaja competitiva que resulta vital en el clima turbulento actual.

Los programas EAM para la Gestión de Activos Físicos, han sido fundamentales no solo maximizando la disponibilidad, sino también la confiabilidad y desempeño de los activos físicos, minimizando el costo total de propiedad. Pero, para que sean realmente efectivos, la estrategia de gestión de activos se debe revisar y evaluar continuamente, considerando no solo los cambios internos, sino también los factores externos. Cada vez más empresas consideran que la gestión de activos se funda en la estandarización de las prácticas y los procesos para maximizar su éxito y están por lo tanto adoptando normas ISO que ayudan a la adopción y efectividad de los programas para la gestión de activos físicos.

Expansión de las Normas

La norma más adoptada en la gestión de activos es la serie de las ISO 55000, adoptada por muchas empresas que reconocen la importancia de estandarizar la forma en que se gestionan los activos y los datos. Luego sigue la ISO 50001, una norma que establece las mejores prácticas para la utilización energética de las organizaciones, por medio del establecimiento de un sistema específico de gestión energética. Involucra establecer una política, definir metas y utilizar los datos para lograr mayor visibilidad, tomar decisiones y medir el performance energético con estas metas, para visualizar una mejora continua.

Pero algunas organizaciones, por ahora, mayormente las que operan activos caros en industrias sumamente críticas, como manufactura de proceso, generación eléctrica y petroquímicas, han comenzado a adoptar la ISO 12224, una norma que se originó en el sector de petroquímica, pero que es relevante en otros sectores que operan en un ambiente cada vez más globalizado de 24/7.

ISO 14224 dispone que las organizaciones establezcan una forma sistemática y confiable no solo para recolectar, sino también de intercambiar datos de confiabilidad y Mantenimiento por equipo, facilitando el intercambio de información entre las partes y ayudando a dar forma a un programa pragmático y efectivo de gestión de activos.

El objetivo de las normas ISO en gestión de activos es evitar la pérdida de facturación como también incidentes que puedan dañar a las personas o al ambiente. Sin embargo, con el concepto de las empresas extendidas, las grandes organizaciones con escala global, todas vinculadas con cadenas de suministro cada vez más complejas, como la presencia de big data y el concepto de la fábrica del futuro que requiere cada vez más automatización en el sector, existen cada vez más razones prácticas y críticas para que las organizaciones quieran estandarizar la forma en que gestionan sus activos.

Participación de la gerencia

Tradicionalmente, las decisiones operacionales se realizaban en planta, y las decisiones estratégicas y financieras eran responsabilidad del equipo ejecutivo, una desconexión que frecuentemente provoca un desinterés por la gestión de los activos como un tema solo de planta. En realidad, la falta de compromiso de los gerentes senior impide ahorros que pueden lograrse por medio de una gestión de activos efectiva, es decir que el compromiso de todos resulta crucial.

La adopción de las normas ISO para la gestión de activos facilita la eficiencia logrando mayor responsabilidad y lograr contar con el marco adecuado para resaltar los logros financieros y operacionales por medio de un programa optimizado. A medida que las empresas buscan activamente un mejor alineamiento del personal, de los equipos y de los recursos para lograr la tan importante ventaja competitiva, la instalación de un programa robusto para la gestión de los activos es el lugar de comienzo.

 

Eliminando silos

Muy frecuentemente los programas EAM existen en silos, gerenciados por distintos individuos y departamentos, donde, si hay falta de comunicación entre ellos, es muy difícil optimizar la gestión de los activos. La norma ISO 55000 incentiva una mejor comunicación dentro de la organización en cuanto a la gestión, y la ISO 14224 va un paso más allá facilitando el intercambio de datos entre todas las partes interesadas.

Al eliminar los silos, las organizaciones logran una vista holística e integral de la integridad de los activos en toda la empresa, alineando los procesos y recursos enfatizando en el impacto total y no en algo localizado, a corto plazo. Las normas cuentan con la posibilidad de inyectar la muy necesaria disciplina dentro de la gestión de los activos, aumentando la cooperación entre las distintas áreas, permitiendo que las organizaciones tomen mejores decisiones para el mejor interés del negocio alineado a la estrategia de la empresa.

Estrategia Global

La estandarización tambien juega un rol crucial en la optimización de los activos en sitio múltiples, Con las normas operando, las organizaciones pueden establecer un mismo nivel de performance en todos sus sitios, esto resulta indispensable en un mundo globalizado. La adopción de las normas aparte de permitir saber que funciona y que no, brinda visibilidad de todas las plantas y sucursales, logrando mayor claridad de las operaciones e instalando las mejores prácticas en toda la organización.

Esto ayuda al bajar los riesgos del negocio tanto operacionalmente como financieramente. Un inconveniente que surja en una planta puede evitarse en los demás sitios, al contar con mayor visibilidad. De la misma manera, en cuanto a los proveedores, si existe algún tema con alguno de los proveedores de una de las plantas la información puede utilizarse para resolver cualquier evento en el resto de la organización.

Comunicaciones Externas

Las normas no son solo beneficiosas desde el punto de vista de las comunicaciones internas, ayudan a las comunicaciones externas, actúan como un método importante de comunicación de los programas de gestión de activos. Al contar con normas reconocidas internacionalmente, se puede mostrar a los accionistas, interesados y clientes que la organización está siguiendo las mejores prácticas no solo en términos de gestión de activos, sino de un medio más integral que abarca seguridad, mitigación de riesgos, confiabilidad y operación rentable. La capacidad de demostrar que se usa la norma ISO inspira confianza en las inversiones, y que invertir en la gestión del mantenimiento de los activos es dinero bien gastado.

Los modernos programas para la gestión de activos físicos han ampliamente superado a los registros antiguos en hojas de cálculo, y no existe hoja de cálculo en el mundo capaz de capturar, y menos procesar la enorme cantidad de datos involucrados en las operaciones actuales, por lo que la necesidad de adoptar normas es mayor que nunca. El cumplimiento con las normas adecuadas puede tener un impacto enorme y directo en la rentabilidad, haciendo que las organizaciones estén un paso por delante de la competencia y en condiciones de sortear cualquier tormenta.

 

 

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